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El dolor después de un ACV - Cómo prevenir sus efectos

Un Accidente Cerebrovascular puede presentarse en cualquier momento causando problemas a futuro en los pacientes que han sufrido de éste. Según estudios realizados, los pacientes con ACV pueden desarrollar síntomas de dolor crónico a corto y largo plazo. Aquellos que ya tienen algunos síntomas desarrollados pueden extenderse aún más. Por eso es importante trabajar en identificar los síntomas de un ACV y realizar los exámenes y seguimientos pertinentes con nuestros médicos para evitar el desarrollo de estos síntomas.



Alivia tu Dolor se unió a la liga de los Héroes Contra el AVC para aumentar el conocimiento de la población sobre esta condición, sus señales de alerta y la forma de tratarlos. Si quieres convertirte en un Héroe Contra el ACV solo debes dirigirte a la página y hacer el entrenamiento. Así que arranquemos por identificar cómo está relacionado un ACV con el dolor crónico:


El dolor post-ACV


En 2013, se llevó a cabo un estudio a más de 16.000 personas con un seguimiento de dos años y medio. Entre ellos, se encontró que 1665 (10,6%) de los pacientes reportó el haber desarrollado dolor crónico sin haberlo presentado con anterioridad. El estudio concluyó que el desarrollo de dolor crónico es común después de un ACV y que está asociado a una degradación física y mental.


El estudio concluyó que el desarrollo de dolor crónico es común después de un ACV y que está asociado a una degradación física y mental.

El dolor central post-ACV puede presentarse al comienzo a través de una pérdida de sensibilidad, pero eventualmente puede exacerbar la sensibilidad al dolor o el roce. Los síntomas de estos tipos de dolor también pueden generar un deterioro tanto físico como mental, y en algunos casos se pudo ver la pérdida de algunas funcionalidades físicas. Deteriorando la calidad de vida.


La aparición repentina de síntomas de dolor en pacientes con ictus suele crear confusiones y preocupaciones adicionales a los pacientes. Además de esta confusión, los síntomas pueden evolucionar en la producción de ansiedad, depresión y trastornos del sueño. La calidad de vida puede deteriorarse un poco, pero por ello es importante conseguir la calma y recibir un tratamiento apropiado para mantener un estilo de vida completo dentro de estos síntomas. 


Prevención y tratamiento



Conocer los síntomas de un ACV es de gran importancia, pues no solo reaccionaremos en momentos críticos, sino que podríamos ser capaces de salvar la vida y ayudar al tratamiento óptimo de un ser cercano. Existen herramientas como la Escuela de Héroes ACV para enseñarnos a identificar las señales de un ictus, autoevaluarnos, encontrar nuestros centros de tratamiento más cercanos e incluso informarnos más en profundidad cómo ayudar a un paciente que ha sufrido un accidente. Gracias a esta prevención podríamos evitar secuelas a futuro.


Sin embargo, si el paciente ha presentado un ictus, lo principal es tener un diario describiendo el estado del cuerpo tras el evento. Si se notan cambios en las sensaciones o se notan incomodidades en lugares que no existían, es importante documentarlas y visitar a nuestros médicos para una revisión de estos cambios. 


Algunos dolores pueden ser causados por condiciones distintas al ACV, por lo que deben ser estudiadas y descartadas para comprobar el tipo de dolor y su origen. Una forma de identificar dolores post-ACV es que son graduales y aparecen en patrones en áreas correlacionadas como en los brazos, las piernas, el tronco y la cara. También es importante entender que los dolores de tipo central afectan los receptores sensitivos en nuestra piel, por lo que cambios en la sensibilidad al tacto, estímulos térmicos y el mismo dolor son fuentes que indican la aparición de síntomas de dolor crónico.


Todo esto debe ser informado a nuestros médicos a tiempo para poder recibir un tratamiento preventivo que nos permita conservar una calidad de vida óptima. Ya que el impacto de los síntomas puede verse reflejado de maneras muy distintas y en niveles distintos, se debe probar con distintos métodos y tratamientos; y  solo nuestro médico sabrá diagnosticar el mejor camino para nosotros. Es importante no automedicarse y seguir las indicaciones de nuestro doctor con precisión.


Anteriormente también hemos hablado de actividades que nos pueden ayudar a fortalecer y relajar nuestro cuerpo para aliviar el dolor y tener una calidad de vida más agradable. Estos ejercicios también son complementarios a los tratamientos y pueden ayudarnos como agentes de prevención ante el dolor.


Aliviar nuestro dolor es más efectivo cuando aprendemos a ver las señales de un ACV para prevenir secuelas y nos enfocamos en determinar los cambios de nuestro cuerpo para actuar a tiempo y recibir las indicaciones médicas correctas desde el comienzo.

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